LOS HOLGAZANES, PEREZOSOS, FLOJOS O “VAGOS” (LAZYBONES) DENTRO DE LAS EMPRESAS


PERSONAJES ALTAMENTE PELIGROSOS EN LAS EMPRESAS

 LOS HOLGAZANES, PEREZOSOS, FLOJOS O “VAGOS” (LAZYBONES) DENTRO DE LAS EMPRESAS.

Por: Peter Guzmán
Citamos a la psicoeconomista Corinne Maier[1] que en su Elogio de la Pereza (“del arte y la necesidad de hacer lo menos posible en la empresa”) dice que la vida no está en el trabajo, sobre todo cuando el trabajo no es vida:
1. Nunca aceptes un puesto de responsabilidad porque estarás obligado a trabajar más:
2. Muéstrate simpático con los cargos temporales porque son los únicos que realmente trabajan;
3. Vaguea por los pasillos y la cafetería, pero siempre con un montón de carpetas bajo el brazo;
4. Nunca vayas a las reuniones con una idea nueva porque tendrás que explicarla y, si funciona, ponerla en práctica;
5. Si no tienes más remedio que decir algo, utiliza la jerigonza de las escuelas de negocio, que no significa absolutamente nada
6. Cuando oigas hablar en la oficina de “cultura de la empresa” y otros patriotismos de sociedad anónima, mira para otro lado y hazte el empleado invisible. (León, 2007)

En todas las organizaciones, se encuentran algunos individuos que trabajan poco o nada y procuran vivir lo mejor posible. Parece que han renunciado al éxito o al reconocimiento y se quedan con la tranquilidad y la comodidad económica. Algunos holgazanes (lazybones) se camuflan en equipos de trabajo cubiertos por el rendimiento colectivo; obviamente, pronto son identificados por sus compañeros, que en muchos caso “alcahuetean” estos comportamientos en aras de conservar la amistad. (Enebral Fernández, Dirigir Personajes: estereotipos en la empresa, 2005)

Este es un estilo de vida que nace en los colegios y en las universidades; de hecho en la adolescencia son “admirados”, y constituyen un modelo a seguir: conseguir todo con el mínimo esfuerzo; o en dicho en otras palabras, todo lo que signifique esfuerzo no vale la pena.  Se conforman con un 6, y viven su vida con mediocridad.  Cuando hay trabajo, o hay responsabilidades, se esconden; y obtener el reconocimiento no es su prioridad.

Las organizaciones no deberían permitir (y no suelen hacerlo) actitudes tan visibles e indeseables como éstas, sobre todo porque pueden ser contagiosas. Un holgazán que no es castigado daña el clima organizacional, pues le quita la motivación a los demás.

Pero hay organizaciones infestadas de holgazanes: Las que poseen sindicatos, pues esconden su propio holgazanería en forma de resistencia a la “tiranía” o “resistencia al acoso laboral” por parte de los jefes.  En Colombia los sindicatos, a pesar de sus buenas intenciones, y a pesar de su lucha incesante contra la igualdad, acolita el comportamiento de estos personajes debajo del manto del “fuero sindical”.


No creemos que se trate de las personas más dañinas para las organizaciones, pero el bajo rendimiento, visible o no tanto, debe ser analizado y combatido.  Sin  embargo, en ocasiones este comportamiento es aceptado por los gerentes o los jefes: el hijo del dueño, el amigo, la amante del jefe, el hermano del gerente, el recomendado del diputado, etc.  Lo peligroso sería ver a un “Holagazán” que además sea “Trepador”.

Recientemente, en un partido de Colombia-Senegal del Mundial de fútbol 2018, circuló en las redes un video donde se observa un jugador se Senegal que,disfrazado en el buen rendimiento colectivo, se para solamente en un palo sin hacer nada. Por ahí vino el gol de Colombia y la eliminación del equipo.

Acá está el Video: 


 Otro personaje, que va muy de la mano con los Holgazanes son los parásitos. a continuación el perfil:


LOS PARÁSITOS


Hay algunos detalles que los diferencian de los holgazanes: los parásitos no renuncian al reconocimiento: “tratan de atribuirse esfuerzos ajenos y “salir en la foto”. Procuran incluso que los demás les hagan el trabajo”, aprovechando la cobertura de la colaboración y trabajo en equipo, o mediante la adulación. Se ponen en medio donde no hacen falta intermediarios. Suelen tener visibles habilidades interpersonales, y de comunicación, pero las aprovechan en su beneficio. (Enebral Fernández, Dirigir Personajes: estereotipos en la empresa, 2005)

Son, por lo general, más ambiciosos que los trepadores o los holgazanes; aunque comparten muchas de sus características.  De hecho, el parasitismo se da con alguna frecuencia en mandos intermedios.  El parasitismo se puede disfrazar de una habilidad para gerenciar: dirigir, coordinar y delegar.  Por lo general son buenos para asignar tareas, pero también son buenos para atribuirse los méritos ajenos.  Una vez conocí un parásito que no permitía que nosotros sus
subalternos nos saltáramos el conducto regular, todo con el objetivo de que el gerente no se diera cuenta que le hacíamos todo el trabajo. 

Sin embargo, los parásitos no viven mucho tiempo, y todo se sabe, tarde o temprano.  El problema se dá cuando el parásito no tiene el jefe en la misma oficina, o dirige alguna sucursal en otra ciudad.  En esto casos protegerá a toda costa su condición ante sus superiores.  Y el problema grave consiste cuando se combina el parásito con el actor, y le coloca una venda en los ojos a los jefes.

Los gerentes deben identificar estos personajes, mediante el diálogo con todos los niveles de la organización. Este es un personaje nocivo que debería ser eliminado de las empresas; sin embargo se deberían aprovechar sus habilidades como directivo o jefe en bien de la organización, porque no es fácil poner a trabajar a las personas, pero no darle el 100% de los créditos.


CONCLUSIONES

Siempre que existe un grupo de personas, las diferentes personalidades compiten entre sí para darse el lugar que corresponde. El ser humano es para muchos complejo, y esa misma complejidad de exalta cuando está en una comunidad, cuando está en una empresa.  Existen una serie de personajes “típicos” que es fácil identificar en cualquier organización, y que pueden llegar en mayor o menor medida a ser perjudiciales para la misma. 

Todas las personas podemos tener momentos y actuaciones individualistas, obstruccionistas, negativas, críticas o trepadoras, o incluso holgazanes; sin embargo, estos roles se convierten en un “modus vivendi” para ciertas personas, y es ahí donde empieza el peligro para la organización.

Todos conllevan consigo un grado de peligro, en mayor o menor medida, pero resaltamos como peligrosos a Los Holgazanes y Parásitos: no son muy perjudiciales para el clima organizacional, como lo son otros personajes, pero son peligrosos en términos económicos pues le “roban” tiempo y recursos a la organización. Pueden contagiar a los demás. La buena noticia es que pueden ser fácilmente identificados.

Este ensayo es una más que un trabajo académico, una denuncia social, donde se piensa poner en evidencia a personajes.  Una efectiva prueba psicotécnica debería poder identificarlos tempranamente para poder evitar su incorporación a la empresa.  O si se detecta una vez esté trabajando, se deben tomar las medidas para poder neutralizarlos o ponerlos a un lado en la medida de lo posible.

A tomar nota atenta señores gerentes.

El Ensayo completo lo puede ver en el siguiente Link: 
https://es.scribd.com/document/183458603/PERSONAJES-ALTAMENTE-PELIGROSOS-EN-LAS-EMPRESAS-1-0

BIBLIOGRAFÍA


Enebral Fernández, J. (2005). Dirigir Personajes: estereotipos en la empresa. Recuperado el 01 de 11 de 2011, de Pensar de Nuevo: http://pensardenuevo.org/dirigir-personajes-estereotipos-en-la-empresa/
Guzmán, Peter. (2010). Personajes Altamente Peligrosos en las Empresas. Contrátelos bajo su propio riesgohttps://es.scribd.com/document/183458603/PERSONAJES-ALTAMENTE-PELIGROSOS-EN-LAS-EMPRESAS-1-0
León, P. (22 de 12 de 2007). Trabajar o simular que se trabaja: ¿qué diferencia hay? Recuperado el 30 de 08 de 2012, de Yoriento: http://yoriento.com/2007/12/trabajar-o-simular-que-se-trabaja-%C2%BFque-diferencia-hay-208.html/




[1] Corinne Maier, (Ginebra, Suiza - 7 de diciembre de 1963), es una economista, psicoanalista y escritora de obras de ensayo. Sus ensayos han motivado abundantes polémicas, como su renuencia a tener niños, su Elogio de la pereza o su visión ácida sobre el mundillo intelectual.
Sus libros están inspirados por Jacques Lacan, Roland Barthes y Michel Foucault, con un marcado toque humorístico y crítico sobre el mundo actual occidental. Sus trabajos atacan a las bases mismas de la sociedad: el trabajo, la familia y la patria. Calificada como "heroína de la contracultura" por The New York Times desde el éxito mundial de su obra Buenos días Pereza, su libro, No Kid. 40 buenas razones para no tener hijos, que toma la forma de un manifiesto antinatalista, encontró un éxito amplio con quince traducciones.

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